Enero–junio: el mejor periodo para depilación láser. Esto es lo que debes saber

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Iniciar la depilación láser durante los meses de invierno no solo es más cómodo, sino también más efectivo y seguro. Entre enero y junio la piel suele estar menos expuesta al sol, lo que reduce el riesgo de irritaciones, evita el bronceado y permite ajustar la potencia del láser para potenciar los resultados. Además, comenzar el tratamiento en esta época asegura llegar al verano con la piel mucho más lisa y libre de vello.

Por qué el invierno favorece el láser

Durante los meses fríos, la exposición solar disminuye notablemente y la piel mantiene su tono natural. Esto es fundamental para el láser, ya que actúa mejor cuando existe mayor contraste entre el folículo piloso y la piel. Al haber menos sol:

  • Se reduce el riesgo de hiperpigmentaciones o irritaciones.

  • Se mejora la eficacia del tratamiento.

  • Se puede trabajar con parámetros más altos sin comprometer la salud dermatológica.

El resultado: sesiones más eficaces y tiempos de tratamiento más cortos.

Cómo funciona la depilación láser

La depilación láser actúa sobre el folículo piloso a través de la luz. Esta energía se transforma en calor y va debilitando el vello de forma progresiva hasta detener su crecimiento. Es un proceso seguro, médico y controlado, que no daña la piel circundante y que mejora sesión a sesión. En la mayoría de los casos, el resultado es una notable reducción del vello, más homogénea, duradera y estética que con métodos tradicionales como la cera o la cuchilla.

Frecuencia ideal de las sesiones

En depilación láser la clave es la constancia. Lo habitual es realizar las sesiones cada 4–6 semanas, dependiendo de la zona y del crecimiento del vello. Este intervalo respeta el ciclo del folículo para actuar justo en la fase en la que el láser resulta más efectivo. Siguiendo este ritmo, muchas personas consiguen resultados visibles desde las primeras sesiones, Zonas más demandadas en esta época

Entre enero y junio destacan especialmente las zonas que más se suelen mostrar durante el verano:

  • Piernas (completas o medias)

  • Ingles (clásicas, brasileñas o completas)

  • Axilas

  • Zona facial (labio superior, mentón, patillas…)

Comenzar en invierno permite tener estas zonas prácticamente listas para la temporada de piscina y vacaciones.

Cuidados posteriores imprescindibles

Tras cada sesión, el cuidado de la piel marca la diferencia. Las recomendaciones generales incluyen:

  • Mantener la piel hidratada,

  • Evitar la exposición solar directa,

  • Usar protección solar alta si es inevitable salir al exterior,

  • No realizar métodos agresivos como cera o pinzas,

  • Evitar el calor extremo las primeras 24–48h (saunas, baños calientes, etc.).

Con estos cuidados, el tratamiento resulta más seguro y agradable, y la piel se mantiene uniforme y saludable.

 

En Clínica Amédic, trabajamos cada día para ofrecerte tratamientos seguros, eficaces y personalizados. Si deseas más información o una valoración con nuestro equipo médico, estaremos encantados de acompañarte.

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